Una escapada a Rapa Nui

Dada la insistencia por parte de algunos lectores del blog, me veo en la obligación de relatar mis desventuras por tierras polinesias.

Después de tantos meses junto a mi “Polola Bruno”, la separación fue dura y traumática para ambos pero debía ser fuerte y seguir adelante sin mi fiel escudero.

En primer lugar, mi viaje a la Isla de Pascua estaba programado para el dia martes 20 de Noviembre, pero por lo visto la aerolínea que realiza el vuelo había vendido mas billetes de los previstos, es por esto que alguien se debía quedar en tierra para viajar el miércoles. Bueno, pues entre los pasajeros que se quedaban en tierra de forma voluntaria, bajo compensación económica (que bien me va venir ese dinero) y a gastos pagados se encontraba un servidor.

Así, recogí mis trastos y para la costa, aun hotel pagado por la aerolínea. Todo esto no estaba en mis planes pero unas vacaciones pagadas por breves que sean siempre son bien recibidas.

La verdad es que la ciudad a la que me fui no tenia ningún encanto, después de haber vivido en Gandia tantos años, la localidad de Viña del Mar no me trasmitió nada.


Definitivamente el miércoles viaje a Rapa Nui, en el vuelo conocí a Claudia, una joven Santiaguina que trabaja en el Hospital de la isla.

A mi llegada a Pascua y después de conseguir residencial para dormir durante mi estancia en la isla, Claudia junto a su novio Hoko vinieron a buscarme para que fuera a cenar a su casa.

La velada resulto muy agradable, mas aun cuando supe que Hoko es Ingeniero Ambiental. De este modo fue mas fácil enterarse de algunas curiosidades y problemas que presenta la isla en la actualidad. Sin entrar en mucho detalle pude saber que existen deficiencias en la gestión de los residuos sólidos, la falta de un sistema de alcantarillado para las aguas residuales (los vertidos se realizan en fosas asépticas) y la urgente necesidad de utilizar fuentes de energías alternativas para no depender totalmente de los carburantes traídos del continente, aunque bien es sabido que la gasolina esta libre de impuestos en la isla.

Durante la conversación percibí lo difícil y caro que resulta vivir tan lejos del continente. La necesidad de comprar artículos como muebles, coches, electrodomésticos, ropa…….se encarece muchísimo en el transporte. En materia de sanidad también resulta complicado, ya que aun existiendo un hospital, no cuenta con el material necesario para tratar los casos mas complicados y la población local debe trasladarse la nada desdeñable distancia de 3000 km. a Santiago de Chile. La alimentación también resulta un tanto cara, es por ello que los pobladores locales aprovechan el mayor recurso que tienen a su disposición, el mar.


El jueves, salí temprano a conocer un poco la única población de la isla, Hanga Roa, una población de 5.000 habitantes, la cual recibe anualmente unos 55.000 visitantes al año. Hanga Roa es un bonito pueblo costero con las casas dispersas unas de otras y con abundante vegetación subtropical en calles y casas.


Tras mi breve recorrido por la localidad, quede con Hoko para que me mostrara el vertedero de inertes, el de residuos urbanos y la planta compactadota de residuos de la isla…………..siendo ambiental no me podía ir de la isla sin ver la problemática socio-ambiental de la isla con mis propios ojos.



Tras mi primera visita “turistica”, Hoko, muy amable, me presto su moto para que conociera la parte mas turistica de la isla.



Mi primera parada fue en Anakena, una de las tres playas de la isla y posiblemente la mas bonita y conocida. La playa cuenta con el Ahu Nau-Nau, el cual antiguamente se encontraba enterrado en la arena de la playa y con los moais, como muchos se encuentran en la isla, tumbados fuera del altar.



Otro de los lugares interesantes en el recorrido es el conocido por los antiguos Rapa Nui como el ombligo del mundo, llamado así porque lo consideraban el útero del planeta.


Como el calor apretaba (y el que no se lo crea que mire mi frente en alguna foto) y empezaba a tener hambre, quede con Claudia y Hoko para almorzar en una caleta, muy próximo al sector de Tongariki.


Tras almorzar proseguí mi viaje al Ahu Tongariki, la plataforma funeraria mas grande de Rapa Nui y para mi gusto la mas espectacular.


Cabe citar que los moais del los Ahus representan personajes importantes de la isla durante diferentes épocas, también resulta interesante saber que los Moais que se encuentran solos tienen una mayor relevancia o importancia social que los que se encuentran juntos.



Mi siguiente parada fue el volcán extinto Rano Raraku, el cual en sus faldas contemplan impasibles una multitud de moais, y otros muchos que tras el colapso social de la isla en su época de decadencia nunca podrán mostrarse orgullosos como sus congéneres, esta zona es conocida como la fabrica de moais.







Debido al deterioro y al viento algún moai quiso echar cuerpo a tierra, pero no conmigo allí!, con fuerzas hercúleas logre mantenerlo erguido para las generaciones futuras.


Tras un duro día, al llegar al residencial me encontré con la grata sorpresa de un maratón de resistencia alcohólica (véase cervezas) y deportiva (véase ping pong). La competencia entre el Rapa Nui, el chileno y el español fue feroz.


Después de mi primer día completo en la Isla de Pascua, estaba mas cansado que Nacho Vidal en una jornada laboral completa con un par de horas extras, así que me tocaba descansar para afrontar otro día en Rapa Nui.

El viernes por la mañana decidí ir a conocer el volcán Rano Kau, el cual cautiva al visitante por su hermoso acantilado y por la laguna que alberga en su cráter, el cual tiene un diámetro de un kilómetro y una profundidad abismal de 280 metros.


Al sur poniente del volcán se ubica Orongo, lugar donde antiguamente y por cada año en el mes de septiembre se celebraba la competición ritual del Tangata Manu, en la que el representante de cada tribu competía por conseguir el primer huevo de Manutara. Los “concursantes” tenían que descender por el acantilado, nadar hasta el islote Motu Nui (el cual se encuentra a dos kilómetros) , recoger el huevo, volver a nado y escalar el acantilado, y todo ello sin que se rompiera el huevo!!!. La recompensa de semejante proeza no era nada despreciable ya que reportaba el control de la isla durante un año por parte de la tribu ganadora.


Durante la tarde, Hoko y Claudia se prestaron a mostrarme el Ahu Akivi el cual hace culto a los siete primeros exploradores que llegaron a la isla.


También fuimos a visitar las cavernas donde vivían los nativos antiguamente y en las cuales “guardaban” a las jóvenes mas hermosas y vírgenes como premio para el vencedor en la prueba del Tangata Manu.

Por ultimo, el moai mejor restaurado y paradójicamente el primero, fue restaurado en el año 1960 por un equipo de arqueólogos ingleses. Decir también que durante el boom arqueológico de la isla, los ingleses, muy listos ellos, se llevaron de la isla el único moai que conserva petroglifos en su espalda. Los Rapa Nui llevan años luchando para que las autoridades británicas devuelvan aquello que se llevaron y que no les pertenece.



Por la noche salí a cenar con Claudia y Hoko en uno de los muchos lugares que hay en la isla.


El sábado tenia el viaje de vuelta pero me sucedió como a la ida, así que……………brindemos por la compañía aérea, vacaciones pagadas.

Para celebrarlo nos fuimos a pescar, marinero de secano que soy, solo saque un pez, pero hay estaban Hoko, Juan y Jorge para sacar 14 mas!. Ya teníamos la cena, solo faltaban los tragos.




Esa fue mi ultima noche en Rapa Nui, una isla fascinante en todos los sentidos, un lugar para disfrutar de la arqueología, de la historia, del paisaje, de la fiesta, de la gastronomía, del mar y por supuesto de sus gentes.

Quiero agradecer desde este rincón de la red, a Claudia y a Hoko su hospitalidad porque sin ellos no podría haber conocido la isla desde esta perspectiva tan peculiar, ya que cualquier turista puede ir a la isla para hacerse fotos con los moais pero yo gracias a ellos dos tengo una perspectiva un tanto diferente a lo normal, algo de lo que me siento muy orgulloso y satisfecho.

La verdad es que no tengo palabras para extraer una conclusión sólida de mi estancia en Rapa Nui, simplemente decir que si puedo volveré, y a buen entendedor……………



4 comentarios:

Anónimo dijo...

Dominique dice:

Diego: ¡Espléndida tu vivencia!
te Felicito por saber sacarle jugo a tus aventuras y desventuras.
Bueno chicos, ahora manos a la obra, que el trabajo ni el tiempo esperan, ánimo!
Un beso grande a los dos

Anónimo dijo...

¡Por fin lo conseguiste!, me alegro.Y sin problemas con las nuevas amistades, también me alegro.
Cada uno disfrutasteis de una semana de "separación" a vuestra manera.
Diego,siempre es bueno volver, pero también seguir para adelante.
¡Un abrazo a ambos.!

Anónimo dijo...

Hola bruno esta entrada me encanta esta chulísima. Me encantaría que visitaras mi blog, pues tengo novedades.
Un abrazo
Tu primito

Anónimo dijo...

Hola,

Desde que mi hermano me dijo k habias estado en Rapa Nui me quede fascinada! Las fotos estan geniales! que envidia de viaje! yo kiero! jejejeje, seguid asi los dos!

Besos!