En tierras de los Gauchos

Queridos lectores… pedimos disculpas de nuevo por el retraso, el tiempo aquí es implacable. Dado que en tierras chilenas el tiempo ha sido adverso, decidimos emigrar a tierras argentinas, donde el tiempo acompañó un poco más.

Para los interesados en geografía, salimos desde Malalcahuello a las 6 de la mañana con un autobús de la compañía regional Bio Bio. Después de pasar por Temuco, tomar un bus compañía Andesmar, Valdivia, Osorno y por el paso fronterizo “Cardenal Antonio Samoré”, llegamos a San Carlos de Bariloche, demorando un total de 13 horas de autobús.

Son increíbles las distancias que hay entre los sitios poblados. Este continente es inmenso y no hay nada en muchos kilómetros. Ya por fin, entramos en lo que se conoce como la Patagonia. Nombre originario que dieron los primeros exploradores refiriéndose al tamaño de los pies de las tribus nativas.

Los contrastes entre las dos vertientes de la Cordillera de los Andes son asombrosos. En el Oeste, es decir en Chile, existe lo que se conoce por “Selva fría”. Apelativo desarrollado por nosotros, ya que aburrimos la cantidad de días que el insípido elemento nos acompaña. La vertiente Este, Argentina, el cambio es drástico, ya que la Pampa aparece justo en el límite que marcan las montañas.

Otra cosa que nos llamó la atención son la cantidad de lagos y su increíble inmensidad. La mayoría son de origen glacial. La presa natural es la morrena glacial que, hace milenios, depositó los cantos y rocas que portaba desde las montañas, obturando la salida del valle en forma de “U” que erosionó el glaciar.

Bariloche se encuentra dentro del Parque Nacional y Reserva Nacional Nahuel Huapi, bañado por el lago que lleva el mismo nombre. Con 55.710 hectáreas de superficie es el lago más grande de una serie de lagos, que desembocan al Atlántico a través del río Limay. Situada a 764 msnm es una de las ciudades más turísticas de Argentina. Los recursos turísticos y naturales son innumerables, si se compara con una zona turística del pirineo. Situada a las puertas de la Patagonia, hay mucho “guiri” de todas las partes del planeta. El nombre de la Patagonia, en estos momentos, es un gran tirón turístico para aventureros, extendiéndose su reclamo por todo el mundo.

Nuestra estancia duró desde el jueves al domingo. Residimos, invitados, en una casa situada en la península de San Pedro, con unas magníficas vistas al Lago Nahuel Huapi y a la isla Victoria. Tuvimos oportunidad de visitar el lago, mediante el “Recorrido Chico”, de 18 km de longitud.

Las vistas son espectaculares, emulando a las fotografías que podemos ver en documentales o en el National Geographic. Visitamos otros terrenos lacustres, tales como el Lago Gutierrez, Lago Mascardi y Lago Guillelmo, de belleza exagerada.
Sin duda, la excursión que más disfrutamos, fue en la que visitamos el Cerro Tronador (3554 m) y el glaciar que desciende por sus faldas.
Llamado Glaciar Negro a causa de su color oscuro en su parte inferior, debido a que se encuentra en la zona de derretimiento y transporta sedimentos de origen volcánico, ya que Tronador es un volcán. Su nombre proviene debido al ruido que genera el hielo al despeñarse por un escalón en la montaña, originando avalanchas.

A un km. del Glaciar Negro, se encuentra la garganta del diablo. Es una cascada de varias docenas de metros, formada por un valle colgado, que apareció cuando se incrementó la temperatura terrestre, después de la última glaciación.

Aquí mostramos una serie de fotos varias:

Al acabar el viaje de Bariloche pasamos por el mercado de Temuco, donde venden artículos de artesanía Mapuche. Y claro, un poncho ya es nuestro. Si si! de aquí van a salir muchos souvenirs.

Días atrás, uno de los pocos días que hizo buen tiempo, nos calzamos las botas de montaña y la cámara de fotos, y nos fuimos a ver el volcán que está justo detrás de Malalcahuello. Tras 45 minutos de caminata, por un bosque de Coigües, llegamos a un mirador donde se puede contemplar el volcán Lonquimay.

Cono Austral Presenta...

Un film protagonizado por Diego Hernández…
Director, Bruno Durán…
Actor secundario “Queltehue” (Belanopteros chilensis)…
Especialista, Diego Hernández…
Producción, Bruno Durán…
Cámara, Nikon D70…
Marketing y distribución, Alta Montaña Malalcahuello Production…
Una historia basada en hechos reales…

PÁJAROS
Tomen asiento y acomódense. Las imágenes que se muestran a continuación pueden herir la sensibilidad de algún espectador.
No recomendado para menores de 18 años.
Nota: Ningún animal o pájaro ha recibido maltrato o lesiones en las escenas que se muestran a continuación.

Dos foráneos en tierras extrañas transitan por la vasta estepa, que durante milenios a forjado a implacables y aterradores seres en forma de pájaro. Estos engendros no eluden el cuerpo a cuerpo, son fieros y diestros luchadores como los habitantes de estas tierras, los Pewenches y Mapuches. Nadie advirtió del peligro que corríamos al intentar atravesar los páramos donde habitan. Aventureros, inconscientes y marcados por el ansia de llegar a nuestra cabaña, fuimos sorprendidos por una terrible emboscada preparada con minucioso esmero. Eran como el Ave Fénix, rápidos, feroces y con estridente canto. Nuestros cantos de guerra, tales como, “Aibá que te arreo” y “quita bisho”, no sirvieron para intimidar al rival. La lucha, violenta y estratega, duró poco. Al final, abatidos por el aleteo de sus alas y por sus vuelos rasos, llegamos derrotados a nuestro refugio.

Peripecias a parte, hay que contar que por fin hemos ido a ver cosillas por ahí. El martes estuvimos en el Plan de Desarrollo de Malalcahuello, por invitación expresa del Presidente de la Junta de Vecinos Don Juan, en la biblioteca. Acto que duró gran parte de la mañana, y donde se expusieron los proyectos que se van a llevar a cabo en la villa en el plazo comprendido entre 2007-2010. El evento acabó con un catering donde se produjo un acto espontáneo donde hablaron públicamente cada uno de los presentes, incluidos nosotros.

A la mañana siguiente fuimos invitados a un acto con la escuela en las pistas de esquí de Corralco. La subida fue un poco tortuosa en la caja de un Pick Up, ya que es una pista forestal en la cual cada vez que nieva tienen que pasar máquinas que remueven todo el firme.

Las pistas se encuentran en la falda sur del imponente volcán Lonquimay con casi 2900 metros de altitud. Este año ha sido el año que más ha nevado desde 1995, con un total de 4 metros de nieve caída en un invierno.

Nos han dicho que, cuando haga mejor tiempo, se programará una subida al cráter. Corralco es una estación de esquí que cuenta con dos remontes y cerca de 11 km de pistas.
El día que subimos era un “free day”, por lo que el alquiler de equipos y los remontes eran gratuitos. Había que aprovechar la situación y así fue.

Todo el entorno está tapizado por un bosque de Araucarias milenarias. Lugar donde se inspiran cuentos y fábulas de fantasía.

Comienza la rutina

Hola de nuevo a los lectores, sale una nueva edición del blog Cono Austral.
Pedimos disculpas a nuestros lectores por haberles hecho esperar tanto tiempo, sabemos que hay mucha expectación acerca de nuestras peripecias por los “lares del sur”.

La climatología nos ha sido adversa, y como tenemos que conectarnos a Internet al aire libre, ni queríamos pasar frío, ni queríamos joder los portátiles. Resulta curioso el clima que hay aquí, porque el invierno no se acabado (Diego iba muy equivocado trayéndose la chancleta y la “toballa”, eso de bañarse en el río va a estar un poco complicado). Aquí la lluvia moja de lado y eso es lo mejor que te puede pasar, porque cuando no llueve, nieva o graniza. Cuando más sufrimos es cuando vamos a visitar a los oriundos de la zona y tenemos que regresar a nuestra querida cabaña por noche. Decimos esto, porque las heladas aquí son “para mear y no echar gota”.
En los tres días que ha hecho mal tiempo nuestra rutina diaria consistía en:
6:30 a.m. El gallo canta, 6:31 a.m. el gallo vuelve a cantar, 6:35 a.m. el jodido insiste, 6:40 a.m. me levanto a mear y juro en arameo. 8 de la mañana, canta el gallo del vecino, y ya por fin, empieza haber movimiento por la cabaña. 8:30 a.m. quito las estalactitas de la estufa, meto leña de Pino Oregón, y enciendo. El desayuno consiste en “pansitos” con mantequilla y mermelada de moras, regaladas por Don Flavio. 9:30 a.m. Enchufamos, sincronizamos los portátiles y trabajamos hasta la hora de comer. Cocinamos en nuestro salón comedor, al estilo tradicional español, séase fritanga (Lo que más nos gusta de la gastronomía es el queso y por supuesto, la carne de ternera).
Después de comer, aunque esté a 15.000 kilómetros, la modorra se apodera. Si es que la siesta ya es una costumbre difícil de quitar. La tarde prosigue con pocas ganas de trabajar, aunque se tenga que hacer algo. Después de cenar el entretenimiento típico, es mirarse uno al otro y a la estufa, ya que carecemos de televisión, radio u otro entretenimiento. Cae la noche, y no sabemos si es porque hay poco ocio o porque estamos continuamente boca abajo, pero el sueño empieza hacer mella en nosotros. Son las 23:30.
Hoy, por fin, ha hecho buen tiempo y hemos salido a ver a Fernando Alonso en un bar-casa doméstica.
Por la tarde hemos estado conectados en CONAF, de un hilillo diría yo, ya que la línea es más lenta que el “caballo del malo”.

Esta semana es el aniversario de Malalcahuello y cumple 54 años de existencia. Hay programadas varias actividades a lo largo de toda esta semana, tales como, muestras artesanales, campeonato de “Rayuela” (juego parecido a la petanca), carreras de caballos y un concurso literario. El miércoles viene la ministra de educación a ver el colegio. Colegio, que a todos nos hubiera gustado crecer, ya que hacen actividades extraescolares que no son muy comunes. Los profesores, José Córdova, Juan Carlos Leiva y Ana María Burgos, entre otros, tendrían que ser modelo para muchos, ya que realizan actividades con los alumnos “por amor al arte”, enseñándoles a observar, cuidar y admirar la naturaleza. Se los llevan hacer excursiones, les enseñan las especies de flora y fauna que les rodea, aprenden a esquiar, montañismo y a respetar la montaña. El colegio se encuentra dentro de la Reserva Nacional de Malalcahuello Nalcas y posee un pequeño museo impresionante, realizado por los profesores. En definitiva, como ya he dicho, el colegio que nos hubiera gustado crecer.
A continuación, se muestra una recopilación de fotos… La primera es una panorámica de Malalcahuello, mirando hacia el sur, con Sierra Nevada (antiguo volcán de 3.000 metros aprox) al fondo. Las otras son fotos varias de nuestro viaje. Finalmente hay dos fotos que son el árbol símbolo nacional chileno… la Araucaria (Araucaria araucana). Las de la foto tienen pocos años, pero existen, en la reserva, algunas con 2.000 años de antigüedad, impresionante!