Las Torres del Paine y el glaciar Perito Moreno

Patagonia… no podría describir correctamente lo que es, hay que estar aquí para comprobar la belleza de estas tierras llenas de contrastes extremos. El tiempo cambia con la facilidad que tienen los segundos en comerse los minutos. Gran parte de este territorio es Pampa, que es el límite que tiene la estepa hasta las montañas. Los vientos son un elemento más. Sus fuertes soplidos intentan resecar aquello que se interponga en su camino desde la cumbre de las montañas, al oeste, hacia el Atlántico, al este. Al fondo, las montañas, escarpadas y erosionadas por épocas anteriores donde los glaciares cubrían gran parte de las cumbres al intentar descender en su camino hacia el océano.
Intentar cruzar este territorio es necesario un vehículo, para ello contamos con “La Serena”, una furgoneta que se bebe el diesel como lo haríamos con una cerveza en pleno mes de agosto. Eso si, no se queja cuando entramos los seis cargados por las pistas de ripio.

Dejamos atrás los fríos territorios de Tierra del Fuego para adentrarnos a la América continental. Llegamos a la capital de la Región de Magallanes, Punta Arenas, ubicada en la orilla norte del Estrecho de Magallanes. Cruzamos el ventoso estrecho con un trasbordador en el lugar donde se conoce como primera angostura.
Tras 250 kilómetros y a orillas de un fiordo en el océano Pacífico, llegamos a Puerto Natales, ciudad de 16.000 habitantes que es catalogada como entrada turística del Parque Nacional de las Torres del Paine. Estas montañas fueron erosionadas por los glaciares que aquí había hace 20.000 años, formando agujas, valles y lagos inmensos.
Los Guanacos se muestran impasibles a la presencia humana y al viento. En las cumbres se pueden divisar cóndores planeando sin esfuerzo sobre los vientos patagónicos.
El glaciar Grey desprende témpanos de hielo en el lago homónimo cuando su lengua helada desciende por el valle. El azul del hielo fósil es más intenso que el cielo.
La pesca dio lugar en estos parajes, aunque sin éxito. Sin embargo mereció la pena estar en el río Serrano mientras los “Cuernos de Paine” observaban. Un pescador local mencionó que ahora era el momento de la subida del Steelhead o "Trucha cabeza de acero" en su camino del océano al río, por lo que las truchas huyen de su apetito feroz.
Nos despedimos del parque nacional y tomamos la mítica Ruta 40 en Argentina. Fue el siguiente paso hacia nuestro próximo destino. En la aduana, Diego retó a unos gendarmes a una partida de ping pong. Duelo Argentina-España, con victoria visitante. Menos mal que no era un partido de fútbol y la derrota local no tuvo mayores consecuencias.
450 kilómetros recorrimos para llegar a Calafate, puerta hacia el glaciar más famoso del mundo, Perito Moreno. Nos deleitó con unas roturas de su hielo, ensordeciendo y asombrando a propios y extraños. Solo hay una palabra para describirlo: ¡impresionante!
Aquí te das cuenta de la fuerza que tiene la Naturaleza y lo que es capaz de hacer. Desafortunadamente en muchos casos está la mano del hombre, aprovechándose de sus recursos por el apetito económico y el egoísmo, sin que las masas no se den cuenta de que todos somos parte de ella.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Buanos días, en España, a los seis.
Ya no os digo nada de lo que siento.Solo desearos que retorneis sin incidentes a vuestros respectivos lugares de residencia en esas tierras.Vivir el momento porque, sencillamente, es una maravilla. Un abrazo a todos.

Anónimo dijo...

FERMIN:
IMPRESIONANTE BRUNETE!! POR CIERTO, FELIZ NAVIDAD Y Q EMPIECE DE COÑA EL AÑO NUEVO AUNQUE POR ALLI NO SEA NAVIDAD.AHORA ESTAS VIVIENDO 2 VIDAS,JAJA.POR BECEITE TODO BIEN PQ LLOVIO Y SE A SANEADO TODO.
UN ABRAZO

MCAE dijo...

HOLA, heché de menos la foto en los "cuernos del paine", (la foto que Diego y Tú ya conocen)pero supongo que sacaron otras en lugares igual de espectaculares, y concuerdo plenamente en que no hay palabras para describir la patagonia, y menos aún al Parque Nacional Torres del Paine.
Una cosa, les puedo predecir, van a tomar la "ruta del coirón", por que en la carretera solo verán eso, y uno que otro guanaco o ñandú, pero el coirón es el rey. Cuidense mucho y sigan conociendo el fin del mundo, Cariños a todos, a los que no conozco tambien....

Anónimo dijo...

Oye tio, ke nos estas dejando con la boca abierta cada vez que entramos en este blog...
En esta ocasión, somos Benarro y tu padre quienes escribimos....ANIMO !!

Un beso

Nat y papá

Brunix dijo...

Gracias por todos los comentarios!

Desde Coyhaique (Chile) deseamos un Feliz Año a todos los seguidores del Cono Austral.

Un saludo