Enorme metrópoli enclavada en el sur del Río de la Plata , Buenos Aires reúne a 12 millones de habitantes, un tercio de la población total de Argentina. Un gran hormiguero es lo más parecido a esta ciudad.
Edificios de bella factura arquitectónica, variopintos barrios, anchas avenidas y rascacielos definen el centro de la ciudad.
Visitamos el estadio de la Bombonera donde Boca Juniors juega sus partidos en la liga Argentina.
Sí! esa es la auténtica Copa Libertadores.
A parte de conocer la ciudad de los “Porteños” dio tiempo para conocer lo más típico del mundo rural argentino. Las estancias.
En plena provincia de Buenos Aires se encuentra la Estancia “La Brava ”, perfecto lugar para olvidarse del estrés de la gran ciudad e inmejorable lugar para recargar las pilas gastadas durante el largo viaje. De las 1.100 hectáreas que componen la estancia, gran parte están aprovechadas por plantaciones de soja, ganado vacuno y equinos salvajes. Originariamente “La Brava ”, que data del año 1790, fue un fortín que formaba, junto a otros, una línea de fortines para combatir a los indios aborígenes de estas tierras. Actualmente la familia Hardoy se encarga de gestionar la estancia además de ofrecer hospedaje con un buen clima de descanso y esparcimiento.
No hay nada mejor que dar un paseo a caballo por los alrededores junto al ganado y para terminar el día… un buen asado.
A 45 minutos de Buenos Aires está la localidad de El Tigre, lugar donde geográficamente desemboca el río Paraná e inicia el Río de la Plata. Lo más característico de este lugar es el laberinto de canales en que está dividido el delta del río. Algunos “Porteños” han ubicado sus segundas residencias para pasar el verano no demasiado lejos de la urbe.
Aquí no existen las calles, solo hay canales. Hay que ir en un bote para ir a casa del vecino.
Uruguay… magnífico país donde el mate es más que un estilo de vida. Lo conocí hace tres años y me dejó muy buen sabor de boca. Desde mi punto de vista es un país donde se combinan las formas de vida de Argentina y Brasil, dando lugar a una mezcla especial. El motivo fue visitar a nuestros amigos y compañeros de viaje patagónico.
La parada fue en Colonia de Sacramento. Se puede ir desde Buenos Aires tomando un catamarán que vuela sobre las olas del Río de la Plata , demorando tan solo 50 minutos. Lo más característico de Colonia es su casco antiguo lleno de arquitectura colonial portuguesa y española.
Algo muy especial que hay en este país son las puestas de Sol. No hay lugar que haya conocido donde el ocaso sea tan místico. Mientras se esconde el Sol, en la playa suena música de timbales que ayudan al astro a ponerse sobre el horizonte. Algo muy parecido ocurre en Ibiza donde también se aplaude cuando el Sol se termina de poner.
Para terminar os muestro unas fotos que nos han mandado de la erupción del volcán Llaima. Este volcán esta tan solo a 30 km de Malalcahuello, pero es una lástima que la erupción fuese cuando estábamos en la Patagonia y ahora haya enmudecido. No hay que perder la esperanza ya que los más ancianos del lugar dicen que fue un aviso a una mayor erupción.

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3 comentarios:
Dominique dice:
Excelente como siempre. Ya falta menos para regresar a casa, pero que sepáis que aquí, en la Argentina, también tenéis una.
Un beso grande.
Aixo es massa.....kines fotos !!
Hasta pronte. Bon retorn y bon viatge.
La memoria siempre es selectiva y tiende a recordar las buenas experiencias y los buenos momentos de la vida y, como dice Dominique, espero que os traigais la maleta llena de ellos.
Dominique, gracias por todo, porque aunque uno de ellos es tu hijo, el otro es el mío.Un fuerte abrazo, y tu también tienes otra casa en Cella.
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