Tras dos horas interminables de vuelo entre Montevideo y Santiago, y cruzando los Andes, llegamos a una de las ciudades más contaminadas del globo. Tras un pequeño percance con una manzana en la aduana y una “pirulilla” en el cambio de moneda, chocamos de morro con una multitud de taxistas sedientos de extranjeros a la salida del aeropuerto. Realmente resulta chocante encontrarse una ciudad con tal cantidad de fuerzas de seguridad y orden por metro cuadrado, así como la educación y cultura de sus gentes. Tras varios rodeos por la ciudad de Santiago conseguimos sacar nuestro boleto de bus hacia Temuco, no sin conocer varias estaciones de tren y bus de la capital. Ese día hicimos noche en Santiago, estábamos reventados, eso debía ser el “jet lag” o como popularmente se conoce como “mucho sueño”.
Santiago-Temuco, otras 10 horas de viaje y 700 km. Resulta sorprendente lo cómodos que pueden resultar los autobuses en este país y la atención que recibe el pasajero, así como la cantidad de peajes y controles que hay para viajar al sur.
En Temuco tenemos mucha suerte, porque nos sale un autobús hacia Curacautín nada más llegar. Otras 2 horas y media de bus. A las 20 horas llegamos a Curacautín, y buscamos un hotelillo en la plaza del pueblo, donde disfrutamos de la primera comida decente en tres días, con un chuletón que los que no se comen en España.
A la mañana siguiente tuvimos una charla con el Alcalde de Curacautín para enfocar nuestro proyecto final de carrera. Al medio día, por fin llegamos a la bella localidad de Malalcahuello enclavada entre el valle que forma dos volcanes, al norte el Lonquimay y al sur Sierra Nevada, cubiertos de nieve y tapizadas por un hermoso bosque de Araucarias y robles de montaña.
Nuestra primera noche la pasamos en el colegio público, que de momento será nuestro primer alojamiento, hasta encontrar algo estable, es decir, en una cabaña. Hoy estuvimos visitando las termas y el río Cautín que transcurre cercano.
Santiago-Temuco, otras 10 horas de viaje y 700 km. Resulta sorprendente lo cómodos que pueden resultar los autobuses en este país y la atención que recibe el pasajero, así como la cantidad de peajes y controles que hay para viajar al sur.
En Temuco tenemos mucha suerte, porque nos sale un autobús hacia Curacautín nada más llegar. Otras 2 horas y media de bus. A las 20 horas llegamos a Curacautín, y buscamos un hotelillo en la plaza del pueblo, donde disfrutamos de la primera comida decente en tres días, con un chuletón que los que no se comen en España.
A la mañana siguiente tuvimos una charla con el Alcalde de Curacautín para enfocar nuestro proyecto final de carrera. Al medio día, por fin llegamos a la bella localidad de Malalcahuello enclavada entre el valle que forma dos volcanes, al norte el Lonquimay y al sur Sierra Nevada, cubiertos de nieve y tapizadas por un hermoso bosque de Araucarias y robles de montaña.
Nuestra primera noche la pasamos en el colegio público, que de momento será nuestro primer alojamiento, hasta encontrar algo estable, es decir, en una cabaña. Hoy estuvimos visitando las termas y el río Cautín que transcurre cercano.
3 comentarios:
Ya veo que os ha ocurrido alguna pirulilla por el camino y también las fotos.
Me alegro de que hayais llegado sanos y salvos.
Un abrazo y contar mas cosas de Malalcahuello
Ya veo que no teneis muchas ganas de contar cosas de malalcahuello, espero que no esteis cansados del viaje todavía.
Un abrazo
Me encanta la idea de los blogs y asi poder saber de las aventuras de tus amigos. Mucha suerte y felicidades por el inicio del proyecto.
Os mando un abrazo desde beceite, kenia.
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