Temuco y la costa Pacífica

Nos trasladamos por cuatro días a la capital de la Araucanía en la IX Región de Chile.

Invitados, de nuevo, acudimos a pasar unos días en Temuco (que en Mapudungún significa “agua de temu”). Ciudad, que la mayoría de edificaciones son de una planta o dos, por lo que la extensión que ocupa es mayor que una ciudad de los mismos habitantes, si lo comparamos con una metrópolis española.

Ciudad de origen Mapuche (hombres de la tierra), fue un centro próspero de las actividades de este pueblo nativo. Actualmente los Mapuches se han integrado casi por completo a esta sociedad globalizada. No obstante, no fue tan fácil como parece. El pueblo Mapuche fue unos de los pueblos más guerreros que se recuerdan durante la época colonial. La resistencia fue feroz. Durante casi 300 años, dividió el actual territorio de Chile en dos. Siendo imposible la intrusión de fuerzas coloniales dentro del corazón de esta región. Hace poco más de un siglo, el pueblo Mapuche firmó la paz con el gobierno de Chile. En pocos años la afluencia de colonos de origen español, alemán, francés, suizos e ingleses fue masiva. Pronto surgió la agricultura, ganadería, comercios; pero lo que más impulsó a la economía fue el ferrocarril.

Nada más llegar fuimos a visitar el Cerro Ñielol. Antiguo volcán donde se pueden contemplar unas buenas vistas de la ciudad. Cabe destacar la cantidad de universidades que existen, en total 9, por lo que casi la mitad de la población son estudiantes.


Asistimos a la feria de Temuco (la llamada SOFO), que se estaba llevando a cabo durante toda la semana. Pudimos observar que el ganado come bien y se alimenta gustosamente del pasto que tapiza toda la región. Los ejemplares expuestos superaban, según las razas, la tonelada de peso, pues buenos lomos, chuletones y cecinas veíamos en el plato. La carne es una de las mejores que hemos comido, no tiene nada que envidiar a la de España. Comer carne aquí es un motivo para entender el paradigma de la ganadería intensiva.

Bovino, ovino, caprino, aves, caballos e incluso Llamas estaban expuestas para ser admiradas y vendidas.

Con una pequeña muestra de la gastronomía araucana nos fuimos a ver el rodeo.

El rodeo es una tradición ecuestre que consiste en atajar el vacuno en unas zonas determinadas de la plaza mediante el lomo del caballo. Siempre van dos jinetes vestidos con la indumentaria típica. Se ataja hasta 4 veces, que según como se realice, se dota de más o menos puntuación. Este rodeo es de la categoría de potros de raza chilena. Los entendidos decían que les faltaba experiencia, ya que algún caballo no sabía manejarse adecuadamente.


Para finalizar la SOFO acudimos a un campeonato de saltos de hípica. La raza empleada para esta disciplina es inglesa. El amor por este equino es mucho mayor en estas latitudes que en otros lugares del planeta.

De la cordillera de los Andes nace el río Cautín que baña Temuco en su camino hacia el Pacífico. Decidimos recorrer su tramo bajo donde serpentea perezoso hasta el estuario que forma en su desembocadura en el océano. En el camino, visitamos las ciudades coloniales de Carahue e Imperial, hasta llegar a Nehuentue. Pequeña villa situada al norte del estuario.
Una vez allí tomamos un trasbordador para llegar al pueblo turístico de Puerto Saavedra.
Durante el terremoto del año 1960, se originó un maremoto que cambió la morfología del estuario, cambiando de lugar la desembocadura. En aquel mismo año se documentó el último sacrificio humano mapuche. Como los temblores no cesaban a causa del terremoto se decidió sacrificar una vida humana en un acantilado próximo.

Al sur de Puerto Saavedra existe un lago salado, denominado Lago Budi. Es salado a causa de las intrusiones de agua marina procedente en el mar durante los meses de invierno.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encantó la clase de historia y geografía, las fotos preciosas (ojo que no dije que eran bonitas :-) )sobre todo las del rodeo.
Ahora no me voy a perder las entradas que hagan en el blog, y siempre voy a tratar de postear algo. Cuidense y un abrazo graaaaande a los dos. Marcia

Anónimo dijo...

¡Pero que viaje estais realizando!
¡Pero que sorpresas nos dais!
¡Pero que bonito lo haceis!
¡Pero que alegres se os adivina!
¡Pero que cosas nos descubris!
¡Pero que de todo, cacho perros!
¡Pero que un abrazo!

Anónimo dijo...

jejeje, gracias Paco